MAGIA CASERA
por Amanda y otr@s

Los acontecimientos hablan por nosotros
A lo largo de nuestra existencia, todos hemos comprobado alguna vez cómo determinados sucesos han provocado algún cambio en nuestra vida, y sin embargo, no le hemos dado mucha importancia y los hemos bautizado con el nombre de “mala racha”, o hemos echado la culpa a los demás, sin investigar que es lo que estaba ocurriendo detrás de estos hechos. Sin embargo, nuestra mente nos envía constantemente unos mensajes a través de los sueños y de los acontecimientos diarios para advertirnos sobre la manera en que estamos encauzando nuestra vida.
No hablamos de premoniciones sin a hechos concretos. Más bien se trata de cosas tales como el que todos los electrodomésticos de la casa por ejemplo, en determinados momentos sufran averías (a todos nos ha ocurrido en algún momento), o a gastos imprevistos por deterioro de algún elemento de la casa, o retrasos en acontecimientos previsto, entre otras mil posibilidades, y es importante aprender a encontrar ese lenguaje simbólico que vincula el mundo exterior con nuestro subconsciente a través de esos acontecimientos diarios, en lugar de considerarlos como situaciones diferenciadas.
Dice el axioma hermético “Lo que está afuera es como lo que está adentro y lo que está Arriba es como lo que esta abajo, Todo es Uno”, y esa unidad indica una sincronización, una vinculación de acontecimientos que actúan como espejos polares: afuera-adentro, arriba-abajo, masculino-femenino, blanco-negro, luz –oscuridad, y asi seguiríamos la enumeración hasta el infinito.
En el plano externo la energía se rige por unos elementos que configuran la materia, constituyente
del mundo visible a nuestros ojos:
Agua, Fuego, Aire (metal) y Tierra, y por dos polos positivo y negativo, no en el sentido de bueno o malo, sino de exterior o interior, de masculino/femenino, activo-receptivo. Las culturas Asiáticas agregan la Madera a los 4 elementos anteriores.
Nuestro cuerpo es energía igualmente constituida por una materia que a su vez participa de la misma correspondencia. Aquí entra la primera curiosidad. Los elementos que construyen el entorno terráqueo, dirigen o alimentan a nivel energético los órganos internos del hombre. Una vez mas el interior y exterior no son sino las dos caras de una misma moneda.
La Tierra es el Hogar temporal del hombre Aquí se desarrollan todas nuestras experiencias evolutivas. Es la base donde materializamos la vida y la casa es el mundo interior del ser humano, es la imagen del Universo, al igual que la ciudad y el templo. Así esta reconocido desde ciencia del psicoanálisis hasta las religiones y filosofías más antiguas. El Budismo la identifica con el cuerpo humano y añade 6 ventanas que son sentidos.
Pongamos por un momento la atención en esta estructura:
Básicamente la casa tiene cuatro lados que se corresponderían con los 4 puntos cardinales y asi pues las estaciones, que además están regidos por 4 elementos, al que se añade una salida de humos hacia el espacio que vincularía el cielo y la tierra el exterior el interior. Es también un símbolo femenino, en el sentido de refugio, madre, protección y seno materno.
Las técnicas de interpretación de sueños aplican a la casa diferentes significados según las habitaciones representadas, que corresponden a diferentes ámbitos de la mente. La fachada es la máscara o apariencia externa individual. El techo es la cabeza y el espíritu: el control de la conciencia; la cocina simboliza el lugar de las transformaciones alquímicas, es decir el momento de evolución interior. Los dormitorios, el inconsciente y los instintos. La casa está asentada sobre unos cimientos y vigas, y creada a con unos materiales de tierra (el solar, los ladrillos), agua (liquido que mueve energías mediante tuberías), fuego (soldaduras, la cocina, el calor la calefacción o chimenea), aire/metal (espacio huecos como habitaciones y cañerías), madera (estructura interna como puertas, armarios, muebles).
Hablamos de hogar familiar como centro de protección grupal, pero en realidad, en sus orígenes era el espacio donde ardía la lumbre y en torno a cual se reunían los miembros de una familia o clan, para cocinar, comer y calentarse en las noches frías de invierno mientras relataban las historias de los antepasados o compartían las inquietudes de presente.
En nuestros días la llegada de la calefacción ha roto aquel encanto y el hogar se ha convertido en todo el recinto familiar donde el grupo convive, pero sin embargo, ha conservado el sentido privado de espacio donde podemos ser nosotros mismos, ver a nuestros hijos crecer, recibir a nuestros amigos y sentir nuestra magia. Es el lugar de protección del exterior, el sitio donde nos manifestamos más auténticamente y por supuesto donde las relaciones suelen ser más conflictivas. En casa descansamos, dormimos, soñamos, nos alimentamos, y proyectamos nuestra vida en sociedad. Allí educamos a nuestros hijos, cultivamos nuestras aficiones, creamos y desarrollamos nuestras relaciones más íntimas. Es lógico pues que representemos al hogar como el mundo interior del ser humano. Y por consiguiente es nuestro centro mágico. La casa tiene que ser lo más confortable posible para nuestro trabajo interior, porque es la base de todas las funciones mágicas de la vida. Podremos crear centros mágicos en otros lugares, pero las raíces de la magia comienzan en casa. Allí descansamos, meditamos, y en ella nos preparamos para realizar cualquier tipo de trabajo que deseemos desarrollar. Asi pues la casa debe ser el reflejo de nuestro propio espíritu a fin de que no haya escisiones entre el exterior e interior a la hora de realizar la obra magica.
LA MAGIA DEL HOGAR Y LOS ELEMENTOS
Si deseamos que la magia forme parte de nosotros deberá asi mismo estar entronizada en nuestro hogar. Debemos dedicar un espacio a ella un lugar donde la magia pueda florecer, desarrollarse e incorporase a nuestros actos. Cada habitación puede ser convertida en una fuente de la que fluyan distintos tipos de magia.
Así pues desde este prisma podremos aceptar que todo aquello que ocurre en la vida no es más que la manifestación externa de los acontecimientos que se están produciendo en nuestro propio interior, ya sea a nivel de cuerpo físico, mental o emocional.
El elemento Tierra en nuestra vida: se corresponde con la estructura externa, a las pautas de educación y conducta que se establecen en la sociedad, en la familia, y por consiguiente a la madre como base en la que la familia crece y se desarrolla. Es energía femenina (Ying o interiorizadota), su dirección centro ya que es aquello que está más profundamente arraigado en nosotros. Y la estación que le corresponde es la canícula (húmedo). El elemento Tierra, simboliza la base donde fructifica la semilla, es el cuerpo humano, es el deseo terrenal. Es nuestra mente consciente y su capacidad de superarse. Es el dinero y la forma de manejarlo. So orienta en el centro porque sobre la tierra se eleva la vida, su máxima plenitud es el verano, cuando se produce los frutos de la siembra.
La energía Tierra controla las funciones del estomago y el Bazo/Páncreas, asi como los huesos y la estructura ósea. Si estos órganos son los encargados de “digerir y transmutar alimentos en energía util para el cuerpo”, en el plano sutil y muy sutil se corresponderán con la “buena o mala asimilación de las experiencias”, de ahí que decimos que los “nervios se agarran al estomago”, o que el estrés afecta al sistema digestivo.
Hay culturas africanas que echan un puñado de tierra sobre el acuerdo comercial (apretón de manos) como garantía de cumplimiento, y las mujeres embarazadas comen tierra para que el nuevo ser fructifique plenamente. En las culturas occidentales las casas avalan los créditos bancarios.
El elemento Agua: Es el símbolo de Vida, medio de purificación y centro de regeneración. Simboliza la sabiduría, la generosidad, las energías inconscientes, las posibilidades del alma, las motivaciones secretas y desconocidas y la parte femenina de todos los seres humanos ya sean hombres o mujeres. En todos los rituales orientales y cristianos se interpreta el Agua como elemento de purificación, fertilidad, y origen de la Creación.
Se orienta hacia el Norte (frío) y regula el invierno; El cuerpo humano está compuesto de más de un 80% de agua. Es el elemento en el que nos desarrollamos desde el momento de la concepción (líquido amniótico) hasta nuestra muerte. En le cuerpo humano se corresponde con el Riñón y la Vejiga, centros de acumulación y eliminación de nuestras aguas residuales, y en el plano sutil se acumula el miedo y la inseguridad, la madre, como agua primordial fecundada. En la manera en que eliminamos los líquidos tendremos el control de nuestros miedos asegurado.
El elemento Aire/metal, trabaja el espíritu. Está simbólicamente asociado con el viento y el aliento.
En simbología, se interpreta como la vía de la comunicación entre el Cielo y la Tierra, entre lo exterior y lo interior. Representa el objetivo Universal y purificador. Es el símbolo sensible de la vida invisible. En la vida es nuestra forma de conectar nuestro plano mental con el físico y comunicarnos con nuestros semejantes.
Es un elemento masculino (Yang) y activo, se orienta hacia el Oeste lugar por donde se pone el sol ocaso) y controla la estación del Otoño (seco). Todo aquello que desarrollamos en las habitaciones (aulas, oficinas, etc.) son elemento Aire. Las habitaciones son espacios donde acumulamos conocimiento, experiencias, recuerdos, sueños, ilusiones, según el destino de la habitación. Lo mismo ocurre con nuestra mente. Físicamente se corresponderían con pulmones (acumulan aire) y Intestino grueso (detritus excedente de un proceso de asimilación). La piel es la frontera entre nosotros y nuestros congéneres, en realidad seria la pared de nuestra casa interior. De nuestra relación con el entorno dependerá nuestra tersura de piel.
El elemento Fuego, está considerado como el espíritu de la creatividad, la voluntad, la agresividad, la actividad, el tono vital, la pasión y el amor. Es el Padre y por consiguiente nuestra personalidad. Su energía es masculina (yang) con dirección Sur y la estación es el verano (calor).
Para los alquimistas este elemento es el camino de la purificación fecundación y la transformación. Es la Iluminación interior. La función sanguínea, el corazón y la reproducción.
En nuestra vida, cocinamos unos proyectos, y empezamos a investigar sobre la posibilidad de llevarlos a cabo, desmenuzamos la problemática, analizamos las formas de actuación a fin de eliminar los riesgos. Desechamos lo superfluo y una vez “digerida” la idea, ponemos toda nuestra voluntad y nuestro empeño en obtener el éxito. Planificamos; hacemos las gestiones necesarias y la sacamos a la luz. Hemos Creado nuestra Obra. Si todo el proceso mental se ha realizado con esmero y de una forma positiva la digestión será perfecta y la obra se materializará.
En Ásia que en su origen eran panteístas utilizan la Madera como quinto elemento; de ahí los meridianos de acupuntura. Es un elemento masculino y activa (Yang); dirección Este (ventoso); su estación es la Primavera, comienzo de vida. Utilizamos la madera, en las puertas, los armarios y los muebles, para guardar nuestras propiedades, nuestra memoria del mundo externo. Acumulamos recuerdos físicos de la misma manera que conservamos nuestra sabiduría y una ciencia que va más allá de lo que se ve físicamente y de lo que se puede percibir en nuestro consciente.. ¡Cuantas veces hemos descubierto en nuestros armarios, en los maleteros, objetos que teníamos completamente olvidados y que al recuperarlos nos han venido a la memoria situaciones del pasado, comprendiendo en ese momento con toda claridad qué ocurrió y por qué!... Es nuestra sabiduría, nuestra memoria trascendental acumulada en nuestro interior.
Estos 5 elementos son la base del discernimiento anímico que nos muestra el mensaje de los acontecimientos como un reflejo de nuestro mundo interior. Con ellos descubriremos que la solución de nuestros problemas está en nosotros mismos y el “Gran Espacio” de nuestra mente, contiene un enorme potencial puesto a nuestra disposición y listo para ser utilizado, aquí y ahora.
No hay nada nuevo en lo que hemos expuesto, pero si lo importante que es que nos acostumbremos a vincular estos simbolismos en nuestra vida porque eso nos conectada con nuestro poder creador que el fin de cuentas es lo mágico.
EL HOGAR MAGICO
El hogar nos da siempre referencias de nuestras actuaciones, basta con que relacionemos los hecho y reflexionemos sobre ello y descubriremos que por ejemplo “casualmente” cuando hemos tenido perdidas de agua por roturas de cañería ha sido una época en la que sin saber como porque se han producido gastos extraordinarios en el hogar que no ha sido para resolver nada sino mas bien de despilfarro inútil.
Cuando hacemos limpieza de ropa o de armarios surgen de esos desechos un sinfín de recuerdos que teníamos acumulado en esos objetos y revivimos épocas que muchas veces no fueron precisamente gloriosas. Si tomamos conciencia y desechamos “física y mentalmente esas experiencias, estaremos limpiando no solo las estancias de la casa sino nuestro subconsciente y se producirán cambios en nuestra vida, las cosas fluirán de otra manera a partir de ese momento. No digamos las fotos que conservan la vibración del momento.
Si al tubo de la aspiradora le ponemos un imán pegado, cuando hagamos la limpieza domestica estaremos absorbiendo la negatividad o tensiones a cumuladas de la misma forma que el polvo, y quiza a si se nos haga mas llevadero el trabajo domestico porque le estamos dando un sentido mas trascendental.
En la cocina trasmutamos la energía material en alimento energético para e cuerpo, si incorporamos la magia del sentido amoroso con que lo hacemos, estaremos realizando una obra alquimia, cuando nos lavamos la cabeza, nos duchamos o ponemos lavadoras estaremos `purificando nuestra imagen y nuestras ideas, o nuestro aura y en ese sentido duplicaremos el beneficio. Mientras limpiamos y damos brillo a nuestros zapatos, estamos abriendo los caminos y dando más luz a nuestros pasos, nos encauzaremos hacia mejores formas de vida. Si además en cada zapato llevamos incrustada una moneda o un billete de dólar o euro, nuestros pasos irán encaminados hacia un fin económico. Si nos vestimos con los colores del planeta del dia estaremos sintonizando con las vibraciones cósmicas y no puedo asegurar que nos beneficie en conseguir nuestros objetivos, pero si en lograr fluir mas con la energía que el planeta depara en el momento.
Las flores y la plantas puestas e en el hogar también tienen su simbolismo y los electrodomésticos no lo son menos, ya que sus funciones físicas son equiparables a simbolismos mágicos.
El hielo enfría, la clara de huevo aclara, la cocina cuece, el congelador mantiene estático, conserva y congela emociones, en fin, todo es un reflejo, todo tiene una correspondencia y como hemos visto hay miles de simbolismos que podremos aplicar en magia a nuestra vida diaria sin necesidad de recurrir a cosas “raras”. Eso es lo que pretendemos hacer en esta magia casera. Daremos trucos correspondencias y símbolos para aplicar. Hablaremos de la magia escrita, de la magia de la forma en los elementos y daremos un aire mágico a nuestras vidas.
EL RITUAL DE LA VIDA
En la magia como en la vida dice el proverbio que “la intención es lo que cuenta”, asi pues en todo lo que hagamos, si tomamos conciencia de nuestro propósito y si este es el firme deseo de beneficiar a los demás, no solo habremos mejorado nosotros sino que a demás estaremos apoyando en la evolución colectiva humana. Comprobaremos que si tomamos esta decisión, la vida “cambia de color” por el simple hecho de formular la intención conscientemente.
Cada hábito establecido es un ritual. Puede que no nos hayamos percatado de ello pero solo repasemos someramente nuestros hábitos y veremos, que el bañarnos o lavarnos corresponde al ritual de las abluciones previas a una celebración, desayunamos casi siempre de la misma forma y con los mismos alimentos y nos preparamos para enfrentarnos a trabajo diario, y esto es un nivel mas físico de otro mas espiritual: el que realizamos “conectando con la energía y cargándonos de fuerza para realiza la obra magica. Nos vestimos para una ocasión determinada para estar agradables y para protegernos del frío y eso es un ritual; con el hecho de peinarnos ordenamos ideas, y asi podríamos continuar con lavarnos los dientes, poner el coche en marcha y sacar la basura al contenedor, da igual lo que se haga, lo que importa es la intención y el esfuerzo. Toda las acción tengan correspondencia o no con la magia, y que se realice repetidamente para logra un objetivo es un ritual. La única variedad es que si tomamos conciencia de ello, podemos “proyectar” un resultado visualizando unos efectos que reforzará nuestra creatividad y si encima de todo esto ponemos la firme intención de beneficiar, el paso evolutivo que habremos dado será gigantesco.
Puede que al principio nos resulte complicado, pero después, el ritual de dedicar el dia en beneficio de todos lo seres será algo mas a añadir a los trabajos mágicos de mejorarnos a nosotros mismos para ayudar a los otros, da igual que pertenezcamos a una religión o a ninguna. No es necesario pertenecer a n grupo para evolucionar.
Puede que a simple vista parezca pura superstición, pero puedo asegurar que en cualquiera de los campos que hablemos todas aquellas personas que han destacado a lo largo de la historia de la Humanidad, comenzaron por esto, por la firme determinación de dar un sentido a su vida.
Nuestra recomendación será siempre la misma: Pruébalo, si te vale utilizalo si no te es util olvídalo; la magia la haces tú, la fuerza que pongas en tus actos será el logro que obtengas, la intención con que realices tu magia será beneficiosa o perjudicial para ti y para los demás.
Nuestro deseo es que los meritos que generen estos apuntes beneficien al máximo posible de seres y les ayude a descubrir su camino.
Amanda y otr@s