Estracto del Manual de ejercicios Pleyadianos.
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Ra es el portavoz del colectivo de los Emisarios Pleyadianos de Luz y los Arcángeles Pleyadianos encargados de comunicarse conmigo y enseñarme.
A continuación sigue un mensaje de Ra:
En este momento tú y tu planeta pasáis por una transición única y maravillosa de vuestra evolución espiritual. Os disponéis a dar un salto cualitativo como ninguno que hubierais dado antes. A fin de ayudaros a comprenderlo más plenamente, debo hablar os primero de la órbita que describe la galaxia entera alrededor del Gran Sol Central de Todo Lo Que Es. Así como vuestro «anillo solar» -nuestro término para «sistema solar»- orbita alrededor del centro galáctico, la galaxia misma se mueve por el espacio en forma de círculos continuos y conectados a modo de gran espiral cósmica. En el punto donde se cierra una sola órbita circular de un multibillón de años alrededor del Gran Sol Central, nuestra galaxia se conecta diagonalmente con el anillo siguiente de la gran espiral cósmica. Cuando esta diagonal avanza dentro de la gran espiral cósmica desde un anillo al siguiente, todos los planetas y sistemas solares, así como sus habitantes, dan simultáneamente un paso iniciático en un nuevo ciclo evolutivo. Esto es lo que está ocurriendo ahora. Además de estar al final de un ciclo Terrestre/Solar/Pleyadiano de veintiséis mil años, la totalidad del sistema pleyadiano, en el que se incluye este anillo solar, está a punto de cerrar una órbita de doscientos treinta millones de años alrededor del Centro Galáctico, y la galaxia toda está a punto de completar una órbita infinitamente más larga alrededor del Gran Sol Central. Los tres ciclos completan sincronizados el último paso de la danza espiral dentro de otra danza, siendo éste un tiempo muy crucial de transición. El objetivo es concluir la danza y empezar una nueva sin que nadie se pise los pies. Luego, la danza siguiente, más sofisticada y elegante, empezará a su debido tiempo.
En términos de evolución planetaria terrestre, se trata de lo siguiente: Cuando los cien mil años de la era glacial terminaron hace casi ciento cincuenta mil años, la galaxia estaba a medio camino de su cambio diagonal hacia el anillo siguiente de la gran espiral cósmica -una danza había terminado y se estaba gestando la nueva-. A fin de prepararse para la siguiente espiral evolutiva, la galaxia entera entró en un período de limpieza de pautas kármicas pretéritas que se completará al final del año 2012.
Siempre al final de un gran ciclo tiene lugar una limpieza kármica. Cualquier elemento de la espiral evolutiva anterior que quede sin resolver se hace aflorar a la superficie para ejecutarse por última vez con un sentido de transmutación y trascendencia. Cuando se termina de limpiar la casa, comienza un ciclo evolutivo distinto en rela¬ción con Dios/Diosa/Todo Lo que Es. Esta limpieza doméstica está llegando a su fin.
Durante este tiempo de transición se experimentan saltos espirituales de renacimiento e iniciación. Las conciencias nacen producto de nuevos paradigmas y nuevos potenciales, aprovechándose de lo aprendido en la espiral anterior aunque de modo inconsciente. Metafóricamente hablando, es como si se tomaran los pasos de baile aprendidos en lecciones anteriores, se depuraran, se dominaran y se empezara a añadir nuevos pasos en un reto mucho más emocionante. Incluso se acelera entonces el ritmo de la música añadiendo más inspiración.
Cuando el próximo anillo de la gran espiral cósmica de la galaxia y el nuevo ciclo terrestre de veintiséis mil años empiecen simultáneamente en el año 2013, esto es lo que ya habrá ocurrido:
1.- La variación de los polos habrá hecho variar la posición de la Tierra en relación con el Sol.
2.- El Sol, a su vez, se habrá recolocado en virtud de una variación de polos similar, en relación a las Pléyades.
3.- Las Pléyades habrán llegado al término de una espiral, que habrá recolocado a ese sistema en relación a Orión.
4.- Orión habrá sufrido una revolución y una limpieza doméstica espiritual completas. El sistema entero de Orión habrá quedado oscurecido por un período de lo que en la Tierra serían veinticuatro horas, variando así los polos de cada estrella y planeta de ese sistema. Se habrá consumado la vaporización de muchos de los planetas de ese sistema, así como la reapertura y reconversión de Orión como portal galáctico al Centro de esta Galaxia y fuera de ella. Sirio ha venido cumpliendo esta función durante aproximadamente los últimos trescientos mil años, desde que los liranos invadieron Orión y tomaron allí el acceso al portal galáctico.
5.- Sirio se habrá elevado a la posición de escuela mistérica espiritual galáctica en lugar de operar específicamente en este anillo solar y este brazo próximo de la galaxia.
6.- La pauta orbital actual de vuestro anillo solar alrededor de Alción, sol central de las Pléyades, será reemplazada por la del sistema pleyadiano entero, que empezará a orbitar alrededor de Sirio. Sirio será el nuevo sol central de este brazo de la galaxia y las Pléyades habrán pasado a formar parte del sistema solar de Sirio.
Al principio del 2013, cuando se hayan completado estos preparativos, el sistema pleyadiano entero, del que vuestro Sol es la octava estrella, se convertirá en un sistema de aprendizaje superior y en hogar de las Ciudades de Luz.
CIUDADES DE LUZ
Las Ciudades de Luz son lugares donde poblaciones enteras perciben espiritualmente la evolución y lo sagrado que hay en todas las cosas. Los residentes de las Ciudades de Luz reconocen la evolución y crecimiento de sí mismos como individuos, del resto del grupo y de toda la existencia, dedicando a ello su vida. En otras palabras, dedican la vida a servir al plan divino, encontrándose como mínimo en el nivel de conciencia de Cristo.
La Tierra, junto con vuestro anillo solar, sois los últimos del sistema pleyadiano en realizar este cambio. El resto de los siete anillos solares pleyadianos, las Siete Hermanas, están ahora mismo al día en cuanto a escuelas místéricas y sedes de Ciudades de Luz; cada uno de estos siete anillos solares se elevará para cumplir su próxima función natural en un estado evolutivo superior cuando en el 2013 empiece la nueva danza llamada la Era de Luz.
Antes de los cambios previstos para el final del 2012 y el principio del 2013, la Tierra sufrirá una limpieza doméstica espiritual y física correspondiente a lo que se ha llamado comúnmente «cambios terrestres». Estos cambios, que ya han empezado, se intensifican externa e internamente a medida que vuestro anillo solar se adentra en la banda de fotones, una emanación cósmica de alta frecuencia que procede del Centro Galáctico. Hace años que venís entrando y saliendo de los límites de esta banda de fotones, y para el año 2000 quedaréis inmersos completamente en ella durante los próximos dos mil años. Los códigos sagrados, necesarios para el despertar espiritual y el salto evolutivo de vuestro anillo solar, se transmitirán al Sol, a la Tierra y al resto del anillo solar a través del Centro Galáctico, Sirio, Alción, y Maya, que es otra estrella de las Pléyades.
Cuando se completen estas transmisiones iniciales, vuestro Sol seguirá transmitiendo los códigos a la totalidad del anillo solar. Estas emanaciones y codificaciones fotónicas transmitirán a una vibración tan alta que requerirán de vosotros que el sistema nervioso central, el cuerpo emocional y el cuerpo eléctrico estén bien sintonizados a fin de poder soportarla.
Muchos ya experimentáis la intensificación en vosotros de procesos de crecimiento y despejamiento según el planeta entra y sale de los límites de la banda de fotones.
El incremento de frecuencias continuará acelerándose sin pausa durante los próximos diecisiete años hasta que la galaxia quede anclada plenamente en su nueva pauta orbital y la Tierra se inicie como escuela mistérica y sede de las Ciudades de Luz.
Tendrán lugar inundaciones, terremotos, cambios en las masas terrestres, erupciones volcánicas y, finalmente, la variación total de los polos dentro de los años previos al 2013, en cuyo momento tendrá lugar la iniciación solar galáctica de la Tierra. Los que ahora vivís en la Tierra debéis decidir si estáis o no preparados para convertiros en seres humanos espiritualmente responsables a fin de permanecer en la Tierra pasado ese momento. Aquellos que no deseen permanecer en la Tierra serán trasladados a otro planeta situado en otro lugar de la galaxia donde continuarán las lecciones kármicas y la evolución tridimensional. Aquellos que sí pretendan quedarse deben aprender la nueva danza de la Era de Luz que requiere la apertura y activación del Ka Divino. Si el Ka no funciona a pleno rendimiento, vuestro cuerpo simplemente no podrá resistir los incrementos de frecuencia cuando la luz fotónica llene cada vez con mayor intensidad la atmósfera de vuestro planeta y los cuerpos de los que se queden. Por lo tanto, el vestido único y apropiado que resulta acepta¬ble para la nueva danza es el traje de Ka.
CUBRIENDO ETAPAS
La convergencia armónica de 1987 fue una llamada al despertar planetario que comunicó a los ciudadanos del planeta su obligación de aprender la nueva danza y abrazar una filosofía de «todos ganan», a fin de que sea un planeta centrado el que llegue al cambio del 2013. Fue un mensaje que enseñaba la creación compartida para el beneficio colectivo de todos y para comprender el enlace mental con la conciencia colectiva superior. Este hecho no se limitó a la experiencia de dos días que se dio en ese momento. Es una convergencia armónica que se extiende a lo largo de 25 años, muchos días en los que es posible la activación para renovar vuestro compromiso con la espiritualización de la Tierra y su gente.
Cuando una persona ha alcanzado cierto punto en la evolución de la conciencia y vive en un área donde un gran terremoto o riada propaga la muerte, lo que ocurre simplemente es que asciende a través de la vibración al siguiente nivel dimensional, experimentando una elevación espiritual en lugar de la muerte. Puede incluso que esta persona ayude a realizar el cambio vibratorio a aquellos que estén listos para abrazar la Luz. En las áreas de grandes terremotos, riadas, incendios y otros cambios terrestres donde el miedo, la negación, el odio, la codicia y la ira han creado planos de energía densos y amorfos en el plano astral inferior, las almas pueden quedar atrapadas en estas ilusiones en el momento de la muerte. Sin embargo, los Seres de Luz siempre están allí para ayudar a quienes estén dispuestos a liberarse a sí mismos. Los seres que ascienden, en lugar de experimentar la muerte física en ese punto, pueden elevar el área que los rodea a un campo de luz donde aquellos que deseen evolucionar y entrar en la luz se refugien y realicen la transición suave¬mente. Quienes realizan este servicio se presentaron voluntarios a él antes de entrar en esta vida y tienen generalmente experiencia adquirida en vidas pasadas referente a las almas que sufren la transición de la muerte.
No hay nada que temer. Quienes tengan un compromiso genuino con la Luz y vivan en ella, simplemente avanzarán al lugar inmediatamente superior correspondiente.
A otros se les presentarán opciones a cada paso; pueden elegir el progreso espiritual a través de sus experiencias o permanecer con el miedo y la ilusión. Es vital que se suspenda todo juicio sobre aquellos cuyos cuerpos mueran en estos cambios terrestres. Algunos elegirán «desastres» naturales como método de partida porque su conciencia superior ha comprendido que su yo humano está demasiado inmerso en ilusiones para cambiar en esta vida. Otros abandonarán la Tierra de este modo a fin de hacer que otros seres avancen hacia la Luz durante la transición de la muerte y para establecer la pauta de ascensión como se ha dicho previamente. Otros, sin embargo, elegirán esta forma de morir porque están preparados para abandonar la Tierra y elegir otro planeta en virtud de su evolución.
Más aún, otros morirán finalmente porque la genética y mutaciones celulares de su cuerpo han resultado ser excesivas para poder transmutarse en el tiempo que le queda al proceso de transformación en este planeta. Independientemente de por qué muera el cuerpo de una persona o, en el caso de la ascensión, parezca morir, la conciencia colectiva superior tiene una influencia con fuerza suficiente para procurar que no haya accidentes. Aquellos que abandonen el mundo físico es porque debían abandonarlo. Quienes permanezcan en la Tierra tendrán la responsabilidad de ayudarse unos a otros para la supervivencia física y la evolución espiritual.
Para el año 2013 todos cuantos permanezcan en la Tierra deben comprender los siguientes cuatro principios evolutivos:
1) El objetivo del ser humano sobre la Tierra es evolucionar física, emocional, mental y espiritualmente.
2) Todo ser humano posee una Esencia Divina hecha de luz y amor cuya naturaleza es el bien.
3) El libre albedrío es un derecho universal absoluto; la impecabilidad exige al yo entregar su libre albedrío al arbitrio divino mediante la fe y la confianza.
4) Lo que existe en la naturaleza es sagrado sin importar el modo en que sirva o satisfaga las necesidades del yo individual.
En esta época todo ser humano vivo recibe estos cuatro principios espirituales de modo directo o sutil. Es ley planetaria que antes del final de un gran ciclo temporal como el que se da en este momento debe hacerse que cada persona viva recuerde los cuatro principios evolutivos a fin de que los abrace. Otros experimentarán la muerte y volverán tras un cambio a su cuerpo físico, capaces a su vez de producir el cambio en sus seres queridos. Muchos recibirán visitas de ángeles, Maestros Ascendidos o la Madre María. Ya se han producido numerosas informaciones sobre tales visitas en este siglo. El mensaje de la conciencia sagrada evolutiva también se impartirá de modo subconsciente a aquellos que vean, lleven o sostengan objetos tales como gemas y cristales. Éstos son sólo unos ejemplos de las maneras en las que el movimiento planetario imparte las cuatro verdades espirituales.
Vuestro cometido es seguir una vida recta, aprender y practicar la impecabilidad, la oración a fin de conocer el plan divino y vuestro papel dentro de él y vuestra sanación y despejamiento a todos los niveles tanto como sea posible. A un nivel colectivo existen en este momento siete pautas kármicas primarias que precisan trascender y ser despejadas. Las pautas que actualmente se exageran a fin de haceros conscientes de ellas para así transformarlas, son: la arrogancia, la adicción, los prejuicios, el odio, la violencia, la tortura y la vergüenza. Estas siete fuentes de dolor, ilusión y separación aparecen en su orden de desarrollo dentro de este anillo solar -empezando en Venus y extendiéndose a Marte, Maldek, y finalmente la Tierra-. Está tan claro por qué han alcanzado su punto más alto en la Tierra que huelga seguir profundizando.
Ya sea la actitud de supremacía de Estados Unidos en el mundo o la actitud de un miembro de la Nueva Era de superioridad frente a seres menos espirituales y conscientes, la actitud es la misma: arrogancia. Ya sea un alcohólico tirado en las calles de Los Ángeles o una persona obsesionada con su aspecto físico o el cuerpo de su compañero o compañera, esta pauta se llama igual: adicción. Ya sea el KKK quemando cruces en el patio de personas negras o una persona espiritual despreciando a un «pale¬to», el nombre es el mismo: prejuicio. Ya sean los capitalistas que odian a los comunistas o una persona «políticamente correcta» que odia a los madereros y constructores, la actitud es la misma: odio. Ya sea Estados Unidos generando guerras en Vietnam o América Central o un progenitor golpeando y degradando a un hijo, la acción aún tiene el mismo nombre: violencia. Ya sean indios, aborí¬genes australianos u otros indígenas asesinados y su tierra destruida por los blancos, o sean ardillas y ciervos muertos a causa de conductores despistados que van muy deprisa, el problema es el mismo: tortura. Ya sea Alemania llevando las cicatrices de un Hitler o un pobre sintiéndose indigno a causa de su pobreza, el sentimiento es el mismo: vergüenza. Desde lo evidente a lo más sutil, cada persona debe cumplir individualmente su parte para reconocer y sanar estas pautas. Las expresiones individuales de estos siete puntos kármicos principales varían enormemente. Sin embargo, si se mira de cerca, se ve que la fuente de todo problema hoy en la Tierra es una o más de estas siete pautas kármicas de este anillo solar. Estas pautas están acompañadas por la incapacidad de percibir los cuatro principios evolutivos que deben aprenderse.
[Nota de la autora: las siete pautas kármicas mencionadas son comunes a este anillo solar, aunque la lucha contra ellas se desarrolle en la Tierra. También existen siete vicios primarios, o trampas del ego, que son analizados en las enseñanzas de la escuela mistérica inca y son específicas del planeta Tierra. Son: lujuria, pereza, gula, soberbia, ira, envidia y codicia. Según las enseñanzas incas, los humanos deben superar estas trampas del ego antes de alcanzar poder espiritual.]
Para quienes dominéis los niveles de comportamiento y actitud de estas pautas o trabajáis sinceramente con ellas, vuestro próximo paso es el alineamiento consciente con vuestro Yo Superior, la conciencia colectiva superior y ser Uno con la Divinidad. Éste es el objetivo de este libro de ejercicios. Es el deseo de los Emisarios Pleyadianos de Luz ayudar a quienes deseéis prepararos para los cambios terrestres, evolucionar y ascender con ese fin.
So-la-re-en-lo
(Con gran amor y devoción).
Ra, portavoz de las Tribus Arcangélicas Pleyadianas de la Luz, los miembros de los Emisarios Pleyadianos de Luz, que son guardianes de este anillo solar y miembros de la Federación Galáctica de Luz del Gran Sol Central.
PARTE II.- LOS PLEYADIANOS EN LOS ORIGENES DEL PLANETA TIERRA.