"Un error no se convierte en verdad por el solo hecho de que todo el mundo lo crea"
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PARTICIPANDO EN TU CREACION :

II.- Jugar y Ganar .El Juego de la Vida

Juan Antonio Razo

Comprométete.

Si fallas reconoce tus errores y recomprométete Lo que piensas hacer o sueñas hacer, hazlo ya. Goethe


A la gente comprometida se le puede confiar una encomienda. El compromiso te abre las puertas a las oportunidades de la vida y va construyendo un hombre de palabra. El hombre que cumple sus compromisos, por más sencillos que éstos sean; es un caballero en el más estricto sentido de la palabra.
Lo que llamamos errores, son tan sólo oportunidades, información útil de Dios que nos indica que no estamos en armonía con Él. Aprendamos a andar por el procedimiento de caer y levantarnos tras la caída. Aunque a veces no lo parezca, siempre estamos avanzando hacia nuestra meta final, la armonía con todo y con todos. Por eso vivimos en constante transformación. El cambio es la única constante de nuestra vida. Aunque quisieras, nunca conseguirás mojarte dos veces en el mismo río: Cuando vas a poner un pie por segunda vez, las moléculas de agua que entran en contacto con tus pies ya no son las mismas que las de la primera vez. La existencia está hecha de cambios.
La palabra es grandiosa. Tener palabra es un compromiso contigo mismo y con los demás. Día con día tienes la oportunidad de crear valor ¿cómo? Cada vez que te comprometas. La palabra es grandiosa. Es un acto de honestidad. En los tiempos de mis abuelos había palabra, tenían valor los compromisos que hacían. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué han perdido su valor?
¿Qué ves de una persona que no tiene palabra? Inmadurez, poco fiable, hipócrita, derrotado, etc., y ¿qué te genera una persona que no tiene palabra? Desconfianza, coraje, decepción, etc.; ahora, si una persona que se compromete contigo y te cumple ¿Qué ves en ella? Confianza, seguridad, respeto y ¿Qué te genera? Valor, honestidad, sinceridad.
Ahora te pregunto ¿Se puede fallar a la palabra? Claro que sí. Porque si tienes alguna prioridad tendrás que jerarquizar tus compromisos y no podrás cumplir. Aunque después debes negociar, porque al no cumplirte pierdo el poder en ti; el poder de mi palabra. En el momento que esté nuevamente contigo tendré la prudencia de reconocer que no tuve palabra y me recomprometeré otra vez con ella.
Día con día tienes la oportunidad de adquirir valor. Una persona responsable significa tener la cualidad de cumplir con su palabra. Tienes que ser congruente. ¿Quieres sentirte mal? Tu decides. Tu eres parte de un todo y todo es parte de ti. Tener palabra significa responsabilidad.

Cede siempre la razón

La llave del éxito depende sólo de lo que podemos hacer de la mejor manera posible. H. Longfellow

Para explicar este concepto es necesario analizar un poco lo que es la verdad: No existe cosa alguna que no sea; si puedes ver, percibir o sentir algo, entonces es. Si es, de la forma que sea, entonces existe. La verdad es lo que es. Todas las cosas son verdaderas, no hay cosa alguna que no sea verdadera.
La verdad es una metáfora. En efecto, cuando hablamos de nuestras creencias, utilizamos metáforas para describirlas. Esto vale también para las verdades científicas. Con ella nos expresan los científicos sus propios mapas acerca de la realidad (González, 1999).
Hemos usado incorrectamente la palabra verdad para querer decir impreciso. Una cosa puede ser inexacta y todavía puede ser verdad. Por ejemplo, 2+2 no puede sumar cinco, pero la inexactitud no es una falsedad. Si un niño escribe en su tarea 2+2=5 no hay modo de evitarlo.
Supongamos que un niño está dentro de una recámara y su madre está afuera. El niño afirma que la puerta está pintada de blanco. La madre afirma que la puerta está pintada de negro. ¿Que pasa si se dieran cuenta que no hay cosa que no sea, que todas las cosas son verdaderas, incluyendo el punto de vista propio y el de oponente? Entonces ambos podrían duplicar su entendimiento de la verdad.
En días pasados, en una comida en casa de mis suegros, se entabló una discusión entre mis dos cuñados de la opinión que tenía cada uno de ellos, con respecto a la conducta de un político. El primero insistía que el político no tenía sensibilidad y que sus decisiones eran arbitrarias. El otro decía que era una persona de confiar y que estaba tomando decisiones certeras en su carrera. Ambos estaban analizando la situación de acuerdo a la experiencia que tuvieron con el político. Para poder entender más y saber más del político, será necesario que estén dispuestos a aceptar el punto de vista del oponente.
Esto me hace pensar en la historia de cinco sabios que vendados fueron llevados a tocar un elefante. A cada uno de ellos se le dio la oportunidad de tocarlo y sentirlo con la mano. Después fueron llevados al interior de un cuarto y se les quitó la venda de los ojos, donde cada uno de ellos describió su experiencia con el elefante; uno dijo que se parecía mucho a un árbol, porque había tocado la enorme pierna del animal; otro dijo que se parecía a un acantilado, pues había tocado uno de los costados; otro más dijo que había tocado una cuerda maciza, porque había tocado la cola y así sucesivamente. El punto de vista de cada uno fue diferente sobre lo que era el elefante. Sin embargo ninguno de ellos, ni todos juntos pueden abarcar lo que es un elefante.
Mi punto de vista y tu punto de vista pueden parecer demostrables y aún así, pueden ser opuestos. Debido a que nuestros puntos de vista difieren podemos caer en una discusión. Un punto que debemos recordar, es que las discusiones siempre tienen lugar con la intención de descalificar el punto de vista de la otra persona para proteger el suyo propio. Si tu no defiendes tu opinión, generalmente, es porque no necesita que se defienda, ya que estás convencido de que tu punto de vista es el correcto. Tu único propósito al discutir es convencerme de que yo estoy equivocado. Si pudiéramos aprender a ver los puntos de vista contrarios como equilibradores e integrantes del cuadro completo de la verdad, nos complacería escuchar el punto de vista de nuestro oponente.
Los hechos son fácilmente probados y fácilmente defendidos, mientras que la verdad no puede probarse, porque no hay un parámetro objetivo con el cual medirla. (todas las cosas, incluyendo los parámetros son parte de la verdad). Es fácil probar que el aire que nos rodea contiene ciertos elementos básicos como el hidrógeno y el oxígeno, ya que este es un hecho. Otra cosa muy diferente es probar que este mismo aire es de variables tonos de azul, los cuales a veces cambian a todos los colores del arco iris; esto es la verdad.
Por lo anteriormente expuesto es razonable pensar que en una discusión, cualquiera que esta fuere, las dos personas que están interactuando, tienen la razón, puesto que dentro de su estrecha capacidad mental está concibiendo el fenómeno en cuestión. Lo adecuado ante estas circunstancias es ceder la razón, sabiendo de antemano que la antítesis complementa la verdad que tu estás buscando.
El Mullá Naserudín le daba de comer al burro todos los días, pero un día le dio pereza y le dijo a su mujer: Ve a darle de comer al burro. A la mujer no le sentó bien la orden, y se pusieron a discutir quién debería hacerlo. No se pusieron de acuerdo, y al fin Naserudín dijo: Hagamos una apuesta; vamos a guardar silencio los dos y el primero que hable, le da de comer al burro. La mujer asintió con la cabeza, y ambos cerraron la boca dispuestos a no abrirla para nada.
Naserudín se sentó en un rincón del cuarto, cerrado en su silencio absoluto. Su mujer se aburrió pronto y se fue a casa del vecino, donde permaneció hasta el anochecer. Les dijo a los vecinos lo que había pasado, y añadió: Él es tan tozudo que antes se morirá de hambre que ceder ante mí. Vamos a enviarle una sopa caliente, porque ya tendrá hambre para estas horas. Le dieron una cazuela con sopa hirviendo al chico de la casa para que se la llevase a Naserudín.
Mientras tanto, un ladrón había entrado en la casa de Naserudín y había empezado a cargar con todo lo que encontraba. Cuando vio a Naserudín sentado en un rincón sin moverse, se creyó que estaba paralítico, y le cogió incluso el gorro que el Mullá llevaba puesto, pero este no se movió ni dijo una palabra.
En el mismo sitio y postura estaba cuando llegó el muchacho con la sopa. El chico dijo: Le traigo esta sopa de casa de sus vecinos. El Mullá trató de hacerle entender por señas lo que había pasado, cómo había venido un ladrón y había llevado todo lo que había en la casa, incluso su propio gorro. Para expresar la pérdida del gorro, señaló a su propia cabeza dando varias vueltas con el dedo.
El muchacho entendió que quería que le echase la sopa por la cabeza, y así lo hizo sin fijarse en la temperatura del líquido. Naserudín recibió la espesa lluvia ardiente sobre la cabeza, pero ni se movió ni dijo una palabra. Su cara y su barba habían quedado en estado lamentable, y el muchacho, al verlo, volvió corriendo a su casa a contar todo lo que había visto y entendido, el robo, el baño de sopa y el silencio del Mullá.
Al oír el informe, su mujer cayó en la cuenta de todo lo sucedido y fue enseguida a casa. Allí encontró a su marido exactamente en el mismo sitio en que lo había dejado, sin moverse; y llorando y riendo al mismo tiempo, le dijo toda excitada: ¿Se puede saber que quiere decir todo esto? El Mullá contestó: Ve a darle de comer al burro. Y no vuelvas a ser tan terca.

Moraleja: El burro no se queda sin comer.


Juega siempre a ganar/ganar (Actitud) . Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas B. Franklin

Los papeles que jugamos en la vida son cuatro:

1. Perder/perder. En este tipo de juego se encuentran los fracasados. Los seres humanos que viven en el pesimismo. Sus expresiones más comunes son: En todo me va mal. Nadie me quiere. Todos me hacen daño. Y cuando tienen conflictos entre ellos, toman como mejor opción romper las relaciones. Es poco frecuente que se enfrenten a resolver sus propios problemas. Son gente que esperan que el tiempo sane las heridas. Son perdedores.

2. Perder/ganar. Este papel lo desempeñan las víctimas. Este tipo de personas le echan la culpa de sus problemas a los que les rodean, además viven en el pasado. Sus quejas más frecuentes son: Por culpa de mi padre no pude estudiar y soy un desdichado. Mi mamá me desprecia por mi color. Cuando tienen conflictos, no solamente esperan, sino que crean las condiciones para que les vaya peor y tengan la razón de lo que afirmaron de su desgracia. Para las víctimas, todos están bien, menos ellas.

3. Ganar/perder. Este tipo de papel es frecuente en la gente agresiva, que se aprovecha de su condición y saca provecho a toda relación. Para estos hombres y mujeres, todos están mal menos ellos. Sus expresiones son: No confío en nadie. Mis compañeros son unos fracasados. Todos están equivocados. En la solución de conflictos son muy agresivos y no se tientan el corazón para dominar y sacarle provecho a sus compañeros.

4. Ganar/ganar. A este juego de la vida se le llama “juego ecológico”. Porque es un juego que es bueno para mí y aceptable para las personas que interactuan conmigo. Las expresiones más frecuentes son de equidad y justicia: ¡Vamos a lograrlo! No te desanimes, en este proyecto ambos vamos a salir ganadores. Cuando tienen conflictos, este tipo de gentes se “rinden ante lo que son y toman acción” Una de las características más importantes es que viven en el presente y lo aceptan tal y como es. Son personas responsables, que empeñan su palabra y la cumplen.
Al conocer los cuatro papeles que has jugado en el transcurso de tu vida y que seguirás jugando, te da oportunidad de escoger la actitud que quieras tener en tus interrelaciones. Jugar a ganar/ganar es una opción que te llevará más fácilmente hacia la cima de tu desarrollo personal.

Aumenta tu autoestima
Nuestro rendimiento nunca será mayor que la imagen que tenemos de nosotros mismos. Dr. Lair Ribeiro

Mientras más vivo, más me doy cuenta del impacto que causa la actitud que se tenga ante la vida. La actitud, para mí es más importante que los hechos. Más importante que el pasado, que la educación, que el dinero, que las circunstancias, que los fracasos, que los éxitos, que lo que otras gentes piensen o hagan. Estoy convencido que la vida es 10% lo que me sucede y 90% como reacciono a ello. Y así es contigo, estamos a cargo de nuestras actitudes.
Consideraciones sobre la autoestima:
La actitud que tenga hacía mí mismo determina mi autoestima.
Mi autovalía depende de la autoimagen que tenga de mí mismo.
Los demás no determinan mi valía, así como tampoco las circunstancias.
Tengo la capacidad para pensar, enfrentar cualquier desafío y lograr lo que me proponga, tanto como cualquier otro ser humano.
Tengo derecho a buscar, obtener y disfrutar la felicidad.
Dios me creó a su imagen y semejanza y sólo por eso valgo.
Si la imagen que tengo de mí mismo no es la que me agrada, entonces mi autoestima será baja. En la medida que la imagen sea de mi agrado mi autoestima será mejor. La buena nueva se encuentra en el hecho de que puedo, en el momento que así lo decida, cambiar la imagen que tengo de mí por la imagen que deseo de mí mismo, una imagen tal y como yo quiero ser.

El cambiar la imagen implica varios pasos:


Crear en mi mente la imagen que deseo de mí.
Fijar en adelante mi atención en la imagen creada.
No permitir que nada ni nadie me haga cambiar la nueva imagen.
Actuar y tener una actitud acorde a mi nueva imagen.
La nueva imagen alimenta mi autoestima, y en la medida que ésta mejora, así también mi autoestima alta mejora mi autoimagen, haciéndose un írculo virtuoso.

Nuestro rendimiento nunca será mayor que la imagen que tenemos de nosotros mismos.


Autoacéptate
El amor constituye la curación milagrosa.
Louise L. Hay
Es un concepto que recogen todas las religiones filosóficas. Somos en la vida aquello que rechazamos ser. Cuando afirmas por ejemplo: No quiero ser como Pedro, estás dando el primer paso para ser igual a él, y todos, menos tu, te darás cuenta de que es así. Si por ti no puedes, te verás obligado, por eso te convertirás en aquello que no deseas ser. Y si por ti puedes, la voluntad substituirá la obligación. Por eso lo que tu aceptes tal vez se convierta en realidad o tal vez no. Depende de lo que tu quieras. El verdadero cambio en ti sólo llegará cuando aceptes a los demás tal como son y te aceptes a ti tal como eres.
Mi punto de vista es que la aceptación o rechazo de un individuo en nuestra sociedad, generalmente, no dependen de si sean o no valiosas para toda la sociedad. A menudo dependen de si son adeptos a jugar nuestros juegos sociales. Por consiguiente, muchas personas sólidas, valiosas y bellas, son rechazadas y, a causa de esto, están destruyéndose ellos mismos en este momento. Esta destrucción puede ser muy bien una forma de suicidio, ya sea literal e inmediata a un sistema de autocastigo prolongado por el que una persona anula sus cualidades, niega su carisma natural y su talento y finalmente, pierde la confianza en sí mismo, convirtiéndose en una sombra en el rincón. Algunos de nuestros genios más grandes, son personas muy sensibles y esta misma gente sensible es la que más fácilmente es aplastada por la brutalidad de nuestros juegos sociales.
Aceptación no quiere decir tolerancia, ni tampoco poder arreglárselas. Significa rendirse y hacerse uno con la otra persona, permitiéndole ser quien es, haciendo lo que él está haciendo. Cada persona es creadora en forma completamente diferente de los que la rodean y trae su propio patrón intrincado y perfecto a nuestro universo. Sin su patrón, nuestro universo está incompleto. Si no le permitimos ser él mismo sin ejercer nuestro juicio hostil, nunca tendremos la oportunidad de sentir su magnificencia natural. Nuestro rechazo será la causa de que se retraiga y esté a la defensiva, escondiendo su verdadero y vulnerable yo, a causa de nuestra crueldad. Sin embargo, cuando sabe que es aceptado incondicionalmente, se relaja en su propia singularidad y empieza a realizar movimientos decisivos en su vida.
No hay puntos intermedios entre el rechazo y la aceptación. Cada persona está, ya sea expandiendo una parte de sí misma en confianza y autoridad o destruyéndose como resultado de nuestra aceptación o rechazo hacia ella en este momento.
La aceptación es una herramienta que puede ser usada eficazmente. Para ganar esta carrera empieza por apartar el pie del acelerador, respira y mira alrededor de ti y en tu interior reconócete y acéptate tal como eres. Si deseas ser totalmente aceptado por otros, empieza aceptando a los demás total y completamente.
Cuando realmente nos amamos, nos aceptamos y nos aprobamos exactamente tal y como somos, entonces todo funciona en la vida. Es como si ocurrieran pequeños milagros en todas partes. Todo mejora a nuestro alrededor. Amarte y aprobarte, crear un espacio de seguridad, confiar, merecer y aceptar, todo esto originará una organización en tu mente, creará relaciones más afectuosas en tu vida. La gente que se ama a sí misma y a su cuerpo, no abusa de sí misma ni de los demás. La autoaprobación y la autoaceptación en estos momentos son las claves principales para los cambios positivos en todos los campos de nuestra vida.
El amarse a sí mismo comienza con no criticarnos más. La crítica nos encierra en el mismo patrón que estamos queriendo cambiar. El ser comprensivos y amables con nosotros mismos, nos ayuda a lograr el cambio. Recuerda que te has estado criticando por muchos años y no ha funcionado. Trátate con aprobación y observa tus resultados.

Respétate y respeta a los demás

Sólo podemos respetar a los demás. cuando uno se respeta a sí mismo.
Sólo podemos dar, cuando nos damos a nosotros mismos.
Sólo podemos amar, cuando nos amamos a nosotros mismos
Abraham Maslow

Todo ser humano que ves a tu alrededor, tiene un secreto. Este secreto, que rara vez se admite aun a sí mismo, es que él es una encarnación de Dios. Él sabe que la inspiración creativa del mundo emana de él. En lo profundo de su alma está escondido un orgullo feroz y hermoso de ser él mismo. Una manera segura de llegar al corazón de cualquier persona es demostrarle que están activamente conscientes de su magnificencia escondida. Estar activamente consciente significa mostrarle activamente respeto.
Cualquier cosa que hagas a otros, también lo haces para ti. No es posible que respetes a otra persona a menos que primero te consideres a ti mismo respetado y respetable. Si deseas ser respetado, empieza por respetar a los otros lo más conscientemente posible.
Una forma de mostrar el máximo respeto por otra persona es escuchando sus deseos, sus palabras y algunas veces yendo más allá de las palabras y escuchando la canción que hay en su alma.

Da afecto y recíbelo
No se puede amar algo por decreto. El amor es una expresión voluntaria del corazón. Juan Antonio Razo

Este fue un experimento de René Spitz con los niños huérfanos como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, asilados en los hospitales, en Inglaterra, atendida por una orden de religiosas del siglo pasado. La casa tenía una mortalidad infantil que sobrepasaba el 90%. Las hermanas se habían resignado tristemente a tal situación, pues creían que la causa era el hecho de que los niños habían sido encontrados en los quicios de las puertas y en las calles y era evidente que habían sido expuestos a incontables enfermedades y privaciones antes de su llegada, lo cual era la causa de su enfermedad y las muertes prematuras.
Siguiendo con el relato, una mujer que había criado a su propia familia llegó a trabajar al orfanatorio. Sus deberes se limitaban a trapear y a lavar, pero sus instintos maternales eran constantemente despertados por el llanto de los bebés. Cuando empezó a consolarlos le dijeron que los infantes probablemente morirían de todas maneras y que, con la cantidad de trabajo que había que hacer, no había tiempo para atenderlos de otra forma que no fuera alimentarlos.
Sin embargo, obtuvo permiso y mientras hacía sus tareas pasaba algún tiempo cargando y calmando a los pequeños. Para el asombro de todo el mundo, excepto de la mujer que limpiaba, los niños empezaron a progresar. Ganaron peso y empezaron a balbucear y a jugar. El grado de mortalidad bajó del 90% al 10% casi de un día para otro.
Nosotros no somos diferentes de esos niños. Debemos compartir afecto con aquellos de nuestro universo o moriremos. La muerte, como resultado de una falta de afecto, no vendrá tan rápida o misericordiosa en los adultos como lo es para los niños. Sin embargo, es igualmente predecible.
Nos pasamos esta fuerza de vida de unos a otros a través de las muestras de afecto. Es de vital importancia para la salud el que muestres afecto y que lo recibas. El verdadero afecto no es necesariamente el intercambio de abrazos y besos. Esos actos pueden muy bien intercambiarse sin que exista ningún afecto de por medio.
Algunas personas encuentran al compartir su cariño con otros seres humanos tan difícil, que vuelcan su afecto hacia los animales. Estas personas llenan sus necesidades de afecto dándolo a los objetos amados de sus vidas, sus mascotas. Al hacerlo, intercambian la misma energía vital que nutre a los seres humanos, no podría provenir de ninguna otra criatura diferente o que no formara parte del mismo patrón vibrante de los seres humanos. Así como nuestros niños son criados con las leches de otras criaturas no humanas, nuestros espíritus pueden nutrirse de su afecto. Somos la misma familia.
Sólo es posible dar a otras personas aquello que tenemos para nosotros mismos. Un hombre pobre no puede darte o prestarte dinero. Un hombre que no posee un huerto, no puede darte frutas, por consiguiente; para poder dar afecto necesitamos tenerlo.
Para muchos de nosotros, la experiencia con otros seres nos ha enseñado qué tan fácilmente podemos ser lastimados. A veces parece ser más seguro aparentar afecto y jugar juegos de afecto que abrir nuestro corazón y entregarnos verdaderamente. Los juegos de afecto, sin embargo, no pueden nutrir la parte profunda y vital de nosotros, que debe intercambiar energía amorosa con otros seres para poder seguir adelante. Se requiere que confíes por tu lado, para que puedas intercambiar afecto sincero con otra persona.
Para tener mayor afecto en tu vida, empieza hoy a dar más afecto a aquellos que te rodean. El acto de dar está relacionado muy estrechamente con el acto de recibir. Al repartir estos regalos, recibirás automáticamente las recompensas de los regalos. El acto de regalar requiere de dos personas que se rindan mutuamente. En ese momento el que da y el que recibe, se vuelven uno.
Una señora que tenía por costumbre dar limosna a un pobre a la puerta de la iglesia que frecuentaba, se llevó un día la mano al bolso, y sólo entonces cayó en la cuenta de que se le había olvidado. El mendigo mantenía la mano extendida hacia ella, y entonces reaccionó con tacto y rapidez. Le dijo “hoy no tengo nada que darle, pero al menos puedo estrecharle la mano. Y así lo hizo, con sincera naturalidad y sentimiento. El mendigo no se dejó ganar en cortesía, aceptó el apretón de manos y dijo: Hoy me ha dado usted más que todos los demás días.

Aclárate con tus amigos
La verdadera amistad es una planta de lento desarrollo,
que debe de resistir la adversidad antes de tener derecho a esa denominación. George Washington

El Mullá Naserudín vio un grupo de policías en la plaza del pueblo, y echó a correr inmediatamente a toda velocidad para escaparse. Los policías lo persiguieron calle tras calle y campo tras campo por todo el pueblo y los alrededores. Por fin, él se paró de repente, se dio la vuelta y dio la cara a sus perseguidores. Los policías casi se le cayeron encima con la velocidad que llevaban; por fin pararon y lo rodearon. Cuando todos recobraron el aliento, el Mullá preguntó: ¿Por qué me perseguíais? Contestaron: Porque te estabas escapando de nosotros. Bien, replicó el Mullá, pero ahora no me escapo de vosotros. A lo cual el jefe de la policía respondió: Tampoco nosotros te perseguimos ahora. Y así acabó el enfrentamiento. Esta es la historia de muchos malentendidos entre amigos.


Crea el hábito de la lectura

Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra. Lowell

Algunas personas se han preocupado por no tener una carrera, y piensan que no lograrán ser alguien importante en la vida por esta carencia, pero yo te voy a decir lo contrario: no es condición necesaria y suficiente cursar una carrera para triunfar en la vida, sólo basta que tengas la instrucción adecuada para funcionar en la sociedad. La mejor manera de tener dicha instrucción dentro de cualquier área del conocimiento es leyendo. La lectura te da información actualizada de lo que está pasando en el mundo, de las corrientes del pensamiento, de la nuevas tecnologías, etc. La lectura tiene doble propósito; por un lado te instruye y por otro, leer me parece considero que es una muy buena manera de relajarse. Entrar en la mente y en la experiencia de otro ser humano que quizá desde hace muchísimos años dejó de existir, es una experiencia inolvidable.
El hombre que no ha tenido el hábito de leer, está prisionero en su mundo inmediato en cuanto a tiempo y espacio. Su vida cae dentro de una rutina establecida; se limita al contacto y la conversación con algunos amigos y conocidos, y no ve más de lo que sucede en su alrededor. De esta prisión no hay fuga posible. En el momento en que tomas un libro entras en un mundo distinto, y si se trata de un buen libro, inmediatamente entras en contacto con uno de los mejores narradores del mundo. Este narrador te guía y te conduce a una nación diferente o a una época distinta, y te platica situaciones que nunca te hubieras imaginado o te invita a discutir algún tema especial o un aspecto de la vida de la que nada conoces.
Para vivir un par de horas en un mundo y alejar nuestros pensamientos de las exigencias del presente inmediato, es un privilegio que deben envidiar aquellos que se encuentran presos en las cárceles corporales.
La lectura es un hábito, y como tal es necesario formarlo. Algunas personas podrían decir que no encuentran satisfacción en leer; que se cansan desde el momento en que ven la extensión de un texto o un libro. Otros afirmarán que tal o cual tema no les interesa. Quizás algunos dirán: "Yo comienzo con entusiasmo, pero después de diez o doce renglones me canso y lo dejo". A todos les contesto que la lectura es un hábito que surge de un simple acto de elección. Un mal hábito puede ser substituido por un buen hábito. ¿Por qué no mejor te formas el hábito de permitirte un breve espacio de cinco minutos al día para leer?
Si no tienes el hábito de leer, mi mejor recomendación es que te comprometas a trabajar en ello. Existe una extensa fuente de publicaciones como libros, manuales, literatura técnica, periódicos y revistas, para ampliar tu propio conocimiento y acervo cultural. La lectura es poder absoluto. Cuando abres un libro, abres un mundo lleno de conocimiento, diversión y entusiasmo. Únete a esos científicos, poetas y héroes en una emocionante travesía para visitar otros mundos maravillosos y misteriosos, englobados dentro de la palabra escrita.
¿Alguna vez te interesaste en un libro o una publicación? ¿Qué te llamó la atención? ¿El título? ¿Las ilustraciones? ¿El tema? ¿La portada? Todo parece coincidir con la subjetividad con que te fuiste formando. Te has formulado preguntas, has hecho análisis de todo lo que te rodea. Y allí comienza una especie de oferta y demanda entre lo que necesitas o deseas saber y lo que quieren hacerte saber. Tú deberías elegir, porque necesitas tener una vivencia correcta de las cosas. En cierto modo, necesitas creer en algo. Creer no sólo en sentido espiritual, sino en aceptar (o no) conceptos, hechos y realidades de otros hombres. Es éste el momento, entonces, de tomar un libro, de familiarizarse con lo escrito. Todo lo que venga a tu mano léelo, analízalo, estúdialo. Luego extrae lo bueno. “Claro, (me dirás) encontrar lo justo, lo adecuado, lo positivo, lo preciso, no siempre es fácil, incluso puede ser subjetivo". Pero te contesto que no podrás diferenciar lo bueno de lo malo de tal o cual autor, si antes no lees su pensamiento. Luego de la lectura vendrá el análisis y la crítica.
El hábito de la lectura irá profundizándose en ti hasta llegar a momentos extraordinarios. Si algún amigo o compañero te preguntase: ¿Cuándo leer? contéstale: lee cuando necesites saber y creer. Hazte tiempo para eso. ¿Dónde leer? En donde te sientas a gusto. ¿Cómo leer? Con el deseo y la disposición de aprender. ¿Para qué leer? Para conocer al mundo y sus ideas. ¿Qué leer? Todo lo que puedas y que sea de provecho para ti.
Recuerda que la lectura te hace libre, te da seguridad y te provee de una armadura para luchar contra la adversidad.

Hemos dividido el texto en capitulos a las cuales se puede acceder desde los enlaces de abajo .
PARTICIPANDO EN TU CREACION
Estratégias de desarrollo Cumpliendo metas

 

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