INTRODUCCIÓN A LA SABIDURÍA ANTIGUA
O el error de enfoque de las religiones contemporáneas. Una alternativa ovnilógica.
"Yo sugiero que las experiencias indescriptibles de estos místicos sean tomadas como la mejor evidencia que tenemos de la verdad central del monoteísmo: que hay una realidad detrás y más allá de todas las cosas, a la cual está misteriosamente conectado el ser humano. Pero los libros sagrados y revelados, las teologías contenciosas, las leyes, el clero, y las imágenes aptas de Dios me parecen evidencia positiva de la verdad central del politeísmo: que hay muchos seres superiores a nosotros en el universo, algunos de los cuales entran en relación con la humanidad. Dioses o diosas, ángeles y demonios, espíritus, egrégores, o extraterrestres, clasifíquenlos como ustedes quieran. El asunto es probablemente muy complejo y más allá de nuestras categorías de pensamiento. Pero son estos seres, sospecho, los responsables de haberle dado a la humanidad sus religiones y del mutuo intercambio de energía que las mantiene vivas."
JOSCELYN GODWIN en Anales del Colegio Invisible.
Dioses o diosas, ángeles y demonios, espíritus,egrégores, o extraterrestres, clasifíquenlos como ustedes quieran.
Tal vez el error conceptual implícito en el subtítulo es dar por sentado que esa debería ser la función de las religiones en lugar de, como se señalan a sí mismas, caminos para conocer si existe el Plan Divino. Empero, es nuestro convencimiento que más allá de su acción terrenal y en este punto queremos divorciar el término "religión" del término "Iglesia", esta última en el sentido de institución temporal obviamente creada por hombres llega a comprender el objeto de la vida; lo cual desarrolla en el hombre una confianza indiscutible en la justicia divina, le proporciona calma mental y emocional, liberándole de toda idea de abandono y desaliento, así como de todo temor y preocupación sobre el más allá. Tal estudio le hace ver la oportunidad de cooperar inteligente y voluntariamente en el Plan Divino y en la rápida consecusión del objetivo de toda vida humana. Sin embargo, la gran utilidad está en que induce a los individuos a mejorarse a sí mismos. Esto en cuanto al individuo. En cuanto a la humanidad en general, puede afirmarse que ningún otro sistema de pensamiento se ha difundido tanto ni tan rápidamente entre pueblos de diferente religión y de variable idiosincrasia.
Las enseñanzas en forma moderna de la Sabiduría Antigua vinieron a Occidente a fines del siglo XIX en un momento en que las antiguas verdades habían sido olvidadas y habrían de ser proclamadas de nuevo. El materialismo se extendía rápidamente entre las naciones civilizadas; la ciencia, en su rápido progreso, se inclinaba igualmente hacia el materialismo; tanto era así que el agnosticismo se estaba haciendo la característica distintiva de los hombres de ciencia, quienes llegaron a creer que, aparte de los sentidos y el intelecto, el hombre carecía de otros instrumentos para adquirir conocimientos y experiencia.
Aun el Oriente, que ha sido el manantial de donde nos ha venido la Sabiduría, iba a ser arrollado por la ola de materialismo que amenazaba arrasar al mundo.
La Sabiduría Antigua no trata de revelar ninguna nueva religión, sino de proclamar la fuente común de todas las religiones
La Sabiduría Antigua no trata de revelar ninguna nueva religión, sino de proclamar la fuente común de todas las religiones a fin de que el hombre, por el conocimiento de que todas las religiones son ramas de un mismo árbol y de que, en el fondo, todas enseñan lo mismo, pueda entender y obtener inspiración del significado interno y oculto de su propio credo. El estudio comparado de las religiones pone de manifiesto que el origen y esencia de todas ellas son los mismos y que, fundamentalmente, son Una; enseñan las mismas verdades e inculcan los mismos ideales de conducta y normas de vida.
La inmanencia de Dios es la base de toda religión; las diversas religiones son otros tantos métodos por los cuales el hombre busca a Dios y precisamente en esto mismo está el justificativo de su variedad. Hay entre los humanos mentalidades muy diversas y las religiones fueron ideadas para ayudar a diferentes razas y diversos temperamentos.
Por otra parte, los hombres se encuentran en diferentes grados de evolución; lo que es bueno y útil para un grado, no es adecuado para otro grado. Por ejemplo, un pueblo salvaje o poco civilizado, cuyos placeres se reducen a comer, beber y cazar para obtener su sustento, necesita una religión de carácter sencillo. Un pueblo más civilizado deberíamos decir, más complejo necesita una religión más elaborada. Así, a medida que la humanidad avanza en su evolución, desarrolla su inteligencia y es capaz de comprender mejor la verdad.
Esto se advierte aún más claramente dentro de una misma religión, con sus diferentes niveles de complejidad ideológica adaptados a las variopintas idiosincrasias de sus feligreses. Tomemos el ejemplo de la Iglesia Católica: existe sin duda un abismo de distancia entre la teología meditada por un jesuita y la liturgia practicada por un carismático; ambos, sin embargo, son prohijados por la misma institución, pero los jerarcas de la misma saben que la masa, generalmente ignara y deseosa de mediaciones lo más directas y sencillas posibles con Lo divino en vías de satisfacer algunos de manera confesa, otros, disimulándolo con cierta vergüenza sus necesidades cotidianas, es incapaz no sólo intelectualmente sino muy especialmente desde la disposición de la voluntad de perderse en elucubraciones metafísicas. Esa masa necesita el "reality show" de las pseudoposesiones, de las menos aún creíbles manifestaciones del hipotético Espíritu Santo de un movimiento carismático que es simplemente la respuesta política de esa Iglesia al avance del Evangelismo en el mundo latinoamericano, pues usa exactamente sus mismos tics, sus mismos códigos y lenguajes, abusa de la misma parafernalia fenoménica y está igualmente vacío de verdadero contenido espiritual. El católico "de base" es apenas un animista troglodita culturalizado: necesitado de fetiches, promesas redentoras, milagros "pour la galerie"... introduce su mano en la pila de agua bendita para luego hacerse la señal de la cruz, supuestamente con la razón de humedecerse los dedos esa "agua energetizada" pero en una pila que generalmente está vacía graciosa acotación al margen: en muchas Iglesias del Tercer Mundo la disposición eclesiástica emanada de orden superior en el sentido de dejar esas pilas vacías se debe a la presunción de que dicha agua es retirada por ciertas personas para emplearlas en ritos "non sanctos" sin advertir lo absurdo de tal gesto mecánico; o necesita imágenes, muchas imágenes, a las que toca, besa y les habla como si el santo estuviera ahí. ¿Qué sería de la Iglesia Católica sin sus santos, sus oropeles, sus fastos, su pomposa exhibición de objetos sagrados de dudosa verosimilitud, cuando se trata de una Iglesia donde la gran mayoría de sus honestos devotos carecen de la profundidad en el conocimiento esotérico de los basamentos de su religión?.
La aparente diferencia entre las religiones se debe a las características raciales y nacionales y al diverso desarrollo intelectual de los individuos. Tales diferencias resultan más aparentes a causa de las adiciones de ritos y ceremoniales, y a la diversidad de interpretaciones de las verdades básicas, proclamadas por los respectivos fundadores.
Por otra parte, aunque la verdad jamás podrá expresarse en su plenitud, es susceptible de ser presentada en infinidad de aspectos diferentes. El hombre está descubriendo que la verdad es infinita, mientras que los credos son finitos; que así como es imposible reducir lo ilimitable a un mapa geográfico, es en vano tratar de comprimir la plenitud de la verdad en una profesión de fe, por amplia y elástica que ella sea. Pero cada religión tiene su propio grado de perfección, o tónica; su mensaje especial para la humanidad; de ahí que sea necesario el estudio de todas las religiones para conocer los diversos aspectos de la Verdad.
Gracias a este estudio, uno alcanza la comprensión y no hace oposición a ningún credo religioso; le es más fácil llegar a una realización de la fraternidad entre los hombres; fraternidad que es un hecho natural, puesto que todos somos hijos del mismo Padre.
Todas las religiones se han desarrollado en torno a algún Gran Instructor, que les ha dado su nombre. Tales fueron Cristo, Buda, Zoroastro, Mahoma, etc. El instructor aparece cuando una porción de la humanidad está preparada para recibir una nueva enseñanza; funda una nueva religión que encierra las mismas enseñanzas, pero adaptadas, en su nueva forma de presentación, a las condiciones de la época, al grado de intelectualidad del pueblo al que está destinada, a su tipo, a sus necesidades, a su capacidad. Como tienen el mismo origen, los principios esenciales de todas las religiones son los mismos, aunque en lo no esencial varíen.
Las religiones son como recipientes de agua; el agua toma la forma del recipiente pero retiene su cualidad de apagar la sed. De manera similar, la vida espiritual se vierte en las religiones y toma la "forma" de cada una, de acuerdo con las necesidades de la época, pero conserva la misma vida espiritual y su cualidad de apagar la sed del espíritu por el conocimiento de Dios.
Empero, de lo anterior se infiere una advertencia: si cada religión conformada de acuerdo con las necesidades del momento histórico en que aparece no entiende la mutabilidad del sistema (los tiempos cambian y la gente con ellos) y tiende a encerrarse en una rigidez ortodoxa, tanto en sus enseñanzas fácticas como en sus fórmulas y modismos, o bien se condena a desaparecer o bien se ve conculcada a en función del poder político, económico o militar adquirido durante su existencia encerrarse en actitudes autoritarias para conservar el control ideológico de las masas. Por consiguiente, sólo una religión o practicantes de la misma capaces de seguir los tiempos son espiritualmente evolutivos y favorables. Los otros, aunque se encierren en una tibia defensa de la tradición cometen el grueso error del fanatismo y el miedo a los cambios, pues de todas formas la Tradición así, con mayúscula, -hablamos de la verdadera Tradición- subsistirá en sus enseñanzas fundamentales, en el significado críptico de sus símbolos, en el conocimiento hermético reservado sólo a unos pocos, aquellos que ameriten su accesibilidad.